ENERGÍAS RENOVABLES
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ENERGÍAS RENOVABLES

Quien visite Berlín y Lepzig, luego de deleitarse con su belleza, se percatará de que son excelentes ejemplos del concepto de ciudad amigable, verá a sus habitantes caminar por amplias aceras y trasladarse con facilidad por medio de ciclovías o utilizando los diversos sistemas de movilidad urbana —tren, metro o autobuses— que les permitirán llegar de manera rápida y cómoda a sus trabajos. También disfrutará del regocijo a la vista que producen la abundancia de parques, los pequeños jardines y la presencia de árboles junto a las avenidas.

Con el propósito de conocer las tecnologías verdes que se desarrollan en Alemania, mi primera visita fue al Instituto Ecológico de Berlín, quienes investigan y estudian los diversos cambios y necesidades sociopolíticas para lograr un ambiente globalmente sostenible en la sociedad europea.  El Instituto tiene como prioridad el agua, promoviendo la investigación y desarrollo de tecnologías que aseguren su uso eficiente en la agricultura, su conservación y un balance hídrico que contribuya a mitigar y revertir los efectos futuros del cambio climático.  Bajo el concepto de Administración Integral del Recurso del Agua, se incluyen los aspectos de calidad, cantidad, cambios técnicos, sociales, climáticos, demográficos, económicos e industriales, para lograr un ciclo sustentable del recurso hídrico.

Un ejemplo de la implementación del concepto de Administración Integral del Recurso del Agua, lo evidencié en una Planta de Tratamiento de Agua donde se logra la recuperación del mineral fósforo antes de descargar las aguas tratadas a los cuerpos de agua y evitando tener que extraerlo de una mina.

La implementación de las tecnologías exige que hoy día tomen en consideración la reversión a los daños que le hemos causado en décadas pasadas por los efectos de la industrialización y en el uso de químicos abrasivos utilizados en la agricultura.

Un aspecto relevante de la política pública alemana, es la inclusión de la conservación de la biodiversidad en la agenda de país, como un eje central, en la búsqueda de políticas de Estado que tomen en consideración los cambios en los ecosistemas y la diversidad genética, producto de la extinción de especies vegetales y animales.

El rápido crecimiento poblacional de la humanidad y su gran demanda de alimentos y agua, en las próximas décadas, generará una inmensa presión sobre los recursos naturales del planeta, destruyendo ecosistemas y sacrificando la biodiversidad. Siendo los ecosistemas altamente dinámicos e impredecibles, resulta compleja la tarea de diseñar e implementar acciones que contribuyan a la conservación de las especies, basadas en modelos de estudios actuales.

En general, en ambas ciudades, la aplicación de la economía circular es palpable como una simple estrategia que tiene por objetivo reducir la entrada de los materiales extraídos de la naturaleza y maximizar el uso de los materiales que van a ser desechados, de forma tal que cierra los flujos económicos y ecológicos de los recursos.  Este avance y otros muchos se han logrado gracias a la investigación, desarrollo e implementación que realiza Alemania, invirtiendo importantes recursos que permiten una amplia disponibilidad y pronta transferencia de tecnologías, y estimulan un modelo de negocios atractivo para el sector privado.

Después de leer sobre esta experiencia, probablemente desearía que su ciudad de origen tuviera las mismas comodidades, y seguro se pregunta cómo ha sido posible construir todo esto.  Lamentablemente no hay una respuesta sencilla a esta pregunta. Llegar a estos niveles habrá tomado tiempo, pero lo que sí es seguro es que hay mucho de planificación y de organización. Los cuales han de haber incluido el colocar siempre el bienestar de la comunidad por encima del interés particular, la inversión de recursos económicos en la educación de los ciudadanos y en tecnología que permita el desarrollo urbano afectando lo menos posible el medio ambiente.

De vuelta en nuestra ciudad, echando un vistazo a lo que tenemos, el camino que resta por recorrer para alcanzar a Berlín o Leipzig parece inacabable. El trabajo que habremos de hacer luce colosal. Sin embargo, no debemos amilanarnos por esto. Cada obra se construye bloque a bloque y cada paso, por pequeño que sea, dado en la dirección correcta nos acerca al objetivo. No haremos de esta ciudad una amigable ni eliminaremos los problemas de contaminación en poco tiempo. Pero si entendemos que toda la sociedad debe involucrarse para producir el cambio y que para que el mismo se dé, cada corregimiento, cada barrio y cada casa son importantes, entonces estaremos avanzando en el sentido correcto hacia la ciudad en la que todos queremos vivir.

Por: Ing. Bertha Gianareas – Coordinadora del Programa de Basura Cero.

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